Natura

 

 

Adiós

a las nieves

del Kilimanjaro

África se deforesta, sus ciudades crecen sin control y pierde sus glaciares a una velocidad asombrosa, pero también comienzan akilimanjaro.jpg (18368 bytes) percibirse algunos signos de esperanza para la conservación del medio ambiente en este continente.

Este retrato es el resumen del completo nuevo Atlas africano que acaba de publicar el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con 316 imágenes recogidas por satélites espaciales que confirman que el cambio climático está cambiando el panorama a gran velocidad en África, aunque sólo es responsable de un 4% de las emisiones de dióxido de carbono que contaminan la atmósfera terrestre.

Los conflictos entre los países y la miseria en la que viven allí millones de personas también hace estragos en la naturaleza en la que viven por una cuestión de pura supervivencia.

El atlas, presentado en la reunión de los ministros de Medio Ambiente africanos celebrada estos días, recoge fotografías actuales y otras de hace 35 años que demuestran que las nieves del Kilimanjaro desaparecen, que el lago Chad está prácticamente seco y que los glaciares de las montañas ugandesas de Rwenzori, hogar de los famosos gorilas de Diane Fossey, han disminuido hasta un 50% en unas pocas décadas.

No son los únicos desastres que pone de manifiesto el nuevo mapa. También son evidentes las calvas que se ven en las selvas del Congo, recorridas ahora por cientos de kilómetros de caminos destinados a sacar la madera.

En Madagascar el bosque espinoso ha sucumbido en los últimos 30 años a los cultivos y la necesidad de contar con leña, el combustible de los pobres.

Y los refugiados del sur de Sudán han afectado gravemente a las frágiles colinas de Jebel Marra, un ecosistema único que ha perdido sus árboles y sus arbustos en poco tiempo.

No muy diferente es el panorama en Sudáfrica, en concreto en los alrededores de Cape Town, donde el desarrollo urbano ha hecho desaparecer el 80% de unas especies de plantas que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo.

En definitiva, un retrato geográfico en el que cada vez se visualiza más el gris de las grandes ciudades y menos el verde de los bosques, en el que las granjas encogen las áreas protegidas (hay unas 3.000 reservas en el continente), los glaciares se encogen y los deltas se erosionan.

En panorama desolador, sin embargo, hay algunos importantes signos de esperanza. Zonas donde la degradación ambiental comienza a revertirse con esfuerzo de los gobiernos.

Tal es el caso de la restauración de humedales que resultaron afectados por la presa de Itezhi-Tezhi, en Zambia. Un caso similar se ha observado en el Parque Nacional de Diawling, en Mauritania,gracias a un proyecto de restauración que, además, beneficia a los habitantes de la zona.

En Kenia, los satélites han comprobado que se ha reducido la explotación insostenible de sus bosques gracias a las nuevas políticas de gestión, lo que favorece también la captación de agua.

Señales de esperanza

Mejoras se han fotografiado desde el espacio también Túnez, donde se ha reintroducido el oryx, un antílope en grave riesgo de extinción en el parque tunecino de Sidi Toui. Incluso en Níger se ha captado que las secas tierras de Tahoua, una ciudad tuareg en los bordes del Sáhara, los proyectos de reforestación están dando resultado.

Son avances, pero aún pequeños frente al imparable avance de la desertificación, que hace que cada año se pierdan cuatro millones de hectáreas de bosques en el continente y 50 toneladas métricas de suelo por hectárea.

El atlas muestra como la erosión y los daños químicos y físicos han degradado el 65% de la tierra de labranza y que la costumbre de quemar las tierras es responsable aún de muchos fuegos salvajes.

Por ello, los ministros africanos reclamaron a los países industrializados que corten sus emisiones contaminantes más de lo previsto. África produce el 4% de estas emisiones, pero sus habitantes sufren las consecuencias del calentamiento y no tienen recursos para adaptarse a ellas.

 

 

La deforestación

de la

Amazonia se acelera

El pasado abril se destruyó una superficie equivalente a la ciudad de Río de Janeiro.- El nuevo ministro de Medio Ambiente dice que será "difícil" reducir la devastación

amazonia help.gif (59505 bytes)La deforestación de la Amazonia acelera su ritmo, según ha anunciado este lunes el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales brasileño (INPE, en sus siglas en portugués), situación que el Gobierno achaca a la fuerte demanda agrícola del país. “Hay una tendencia al alza en la devastación del bosque amazónico”, asegura Gilberto Cámara, director del INPE.

Carlos Minc, el nuevo ministro de Medio Ambiente que acaba de sustituir a Marina Silva, que dimitió por oponerse a varios proyectos de infraestructura del Gobierno de Lula que consideraba nocivos para la Amazonia, reconoce el aumento de la deforestación, aunque de momento no parece tener soluciones. "Nadie quiere que las cifras aumenten, pero será difícil reducirlas", ha declarado tras conocer los datos. Minc esgrime el alza de los precios de la carne y la soja como el principal factor responsable del problema.

Curva ascendente

Según el INPE, que utiliza un sistema de detección por satélite denominado Deter (Detección de la Deforestación en Tiempo Real), el pasado abril se destruyeron 1.132 kilómetros cuadrados de la Amazonia, una superficie equivalente a la ciudad de Río de Janeiro. Como dato comparativo, en marzo se habían destruido 145,7 kilómetros cuadrados.

No obstante, los técnicos del INPE han matizado que las nubes, que han cubierto buena parte de la Amazonia durante los dos últimos meses, han podido afectar a la precisión de los datos proporcionados por los satélites. "Aunque todavía tenemos que analizar los datos del INPE, pues el sistema DETER depende mucho de la nubosidad, hay muchos elementos que confirman este crecimiento", ha manifestado Minc.

El avance de la deforestación en Amazonia se había reducido progresivamente en los últimos años, pasando de 27.000 a 11.000 kilómetros cuadrados en 2007. Pero desde agosto pasado, según el INPE, la curva es ascendente: en enero se destruyeron 639 kilómetros cuadrados, mientras que en febrero se llegó a 724.

Además de los últimos datos oficiales, el director del INPE ha recordado que, desde hace 20 años, cada diez segundos se destruye en la Amazonia una superficie equivalente a un campo de fútbol.

 

Descubierta

una nueva tribu

aislada en el Amazonas

Una expedición brasileña fotografía desde el cielo a un grupo de unos 15 indios aislados cerca de la frontera entre Brasil y Perú

indios 10.jpg (46953 bytes)Una nueva tribu, hasta ahora desconocida y de cuyo paradero no había noticia alguna, ha sido descubierta en la selva del Amazonas en territorio brasileño cerca de Perú por la Fundación Nacional del Indio de Brasil (FUNAI). El hallazgo ha sido posible gracias a una foto tomada desde el aire por una expidición que sobrevolaba la zona.

En las imágenes, un grupo de algo más de 10 indios, vestidos únicamente con taparrabos, miran al cielo armados de lanzas, arcos y flechas. En algunas de las imágenes incluso se puede ver como algunos de los miembros de la tribu que han salido de sus cabañas apuntan con el arco hacia el aparato en el que vuela la expedición.indios 11.jpg (38209 bytes)

"Lo que ocurre en la región es un crimen contra la naturaleza, las tribus, la fauna y es un testimonio más de la completa irracionalidad con la que nosotros, los 'civilizados', tratamos al mundo", ha explicado Jose Carlos Meirelles en nombre de Survival International, un grupo de protección a las tribus. Precisamente, un miembro de la expedición de FUNAI ha alertado sobre el peligro que corre esta nueva tribu debido a la tala ilegal en el Amazonas. Esta fundación es la responsable por la localización y protección de los indios aislados en Brasil.

Según los datos de Survival International, la mitad de las más de 100 tribus aisladas en el mundo, todas en peligro por enfermedades, asesinatos indiscriminados o expulsiones, se encuentran entre Brasil o Perú. "El mundo tiene que despertar y asegurarse de que sus tierras son protegidas de acuerdo a la ley internacional", ha manifestado Stephen Corry, director de la ONG.

Agrégame a tus favoritos

Su publicidad en esta página... pinche aquí

fvertg.gif (2469 bytes)