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Una vida casi perfecta ...

 

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Mi padre era imbécil. Trabajaba en un banco y le atraparon robando bolígrafos.

Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre:"hicimos lo que pudimos ... pero salió".

Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que solo me quería como amigo.

La casa donde me críe era tan fría que en invierno mi madre abría las ventanas para que se caldease.

También era muy pequeña, cuando entraba el sol, nos teníamos que salir nosotros.

Mi padre llevaba en la cartera la foto del niño que ya venia en la cartera.

Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: mis juguetes para la bañera eran una tostadora y una radio.

Una vez me perdí. Le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: "no lo sé chaval, ...

hay muchos sitios donde se pueden esconder".

El ultimo deseo de mi padre moribundo fue que me sentara en su regazo. Estaba en la silla eléctrica.

Trabajé en una tienda de animales. La gente no paraba de preguntarme cuánto iba a crecer.

Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron a mi padre un trozo de mi dedo. Mi padre dijo que quería mas pruebas.

Un día me llamó una chica a casa diciéndome: "ven a casa, no hay nadie". Efectivamente, cuando llegue a su casa no había nadie.

A mi mujer le gusta hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamo a casa desde un hotel.

Una vez ingerí un frasco entero de tranquilizantes. El doctor me dijo: "tómese una copa y acuéstese un poco".

El psiquiatra me dijo que me estaba volviendo loco. Yo le dije que quería una segunda opinión. "De acuerdo, también es usted feo".

Una vez me iba a suicidar arrojándome desde un décimo piso. Mandaron un cura para ayudarme. Sus palabras de animo fueron: preparados, listos ya ....".