
Bacalao al ajo arriero -4 personas-
1 kilo de bacalao
5 dientes de ajo - 1 cebolla - 2 pimientos verdes medianos
1 lata pimientos de piquillo - 3 pimientos choriceros
Aceite - Tomate frito - 1 vaso de vino blanco
2 cucharadas de perejil picado - Pan frito
Ponemos el bacalao en un bol con agua a desalar 24 horas antes, dependiendo del grosor del bacalao, cambiando el agua de vez en cuando. Pasado el tiempo lo escurrimos, secamos bien y troceamos finamente. Podemos desmigajarlo.
Como hay que desmigajarlo, el bacalao no tiene porque ser demasiado grueso, puede ser una pieza más fina y más económica.
Una o dos horas antes ponemos el pimiento choricero a hidratar en agua. Escurrimos, secamos y quitamos la pulpa. Reservamos.
Pochamos la cebolla picada, con el ajo y el pimiento verde, también finamente picados. Dejamos hacer a fuego lento. Cuando esté blanquecina la cebolla echamos la pulpa del pimiento choricero. Le damos unas vueltas para que no se pegue e incorporamos los pimientos del piquillo troceaditos. Damos otras vueltas y añadimos el vino. Dejamos reducir durante unos 5 minutos.
Ya reducido el vino, echamos el bacalao, la sal si fuese necesaria (muy poca), y la salsa de tomate. La salsa a gusto, pero no demasiada, enmascararía el sabor del sofrito y del bacalao. Dejamos cocinar un poquito. El bacalao desalado podría tomarse casi “crudo”, la salazón hace que el bacalao, además de conservarse, se seque.
Pasaremos este guiso a una cazuela de barro y, sobre el bacalao, pondremos los pimientos de piquillo cortados en tiras, llevando al horno vivo durante unos 20 minutos. Pasado este tiempo, tendremos el plato a punto.
Adornamos la cazuela con los costrones de pan frito y espolvoreamos el perejil, servimos seguidamente.
NOTA INFORMATIVA: El menú aquí expuesto es para cuatro personas, para mas o menos comensales solamente hace falta incrementar o disminuir las cantidades de los ingredientes proporcionalmente.